העברה בין-דורית של עסק משפחתי לילדים

Transferir una Empresa Familiar a la Siguiente Generación

Cómo la planificación temprana ayuda a preservar la estabilidad del negocio, reducir la exposición fiscal y apoyar la continuidad familiar a lo largo del tiempo

Para muchos empresarios, la empresa familiar es mucho más que una fuente de ingresos. Refleja años de trabajo, inversión, relaciones comerciales, reputación y conocimiento profesional acumulado con el tiempo. Cuando el propietario de una empresa empieza a planificar su jubilación, surge la necesidad de analizar cómo transferir el negocio a la siguiente generación de manera ordenada, sin afectar la operación del negocio, la dinámica familiar ni la planificación fiscal.

La transferencia intergeneracional de una empresa familiar es un proceso complejo. Incluye aspectos empresariales, familiares, jurídicos y fiscales. La planificación temprana permite evaluar alternativas, reducir disputas, preservar la estabilidad del negocio y mejorar las probabilidades de una continuidad intergeneracional exitosa.

Las empresas familiares tienen un peso significativo en la actividad económica en Israel y en el mundo. La experiencia demuestra que no toda empresa familiar logra pasar con éxito de una generación a otra. Por eso, la transferencia intergeneracional no debe tratarse como un acto técnico de simple transmisión de acciones, sino como un proceso más amplio que conviene planificar con antelación. Muchos empresarios empiezan a ocuparse de la transferencia del negocio solo poco antes de jubilarse. En muchos casos, esa es una etapa relativamente tardía. Cuando el proceso comienza con tiempo, es posible preparar a la siguiente generación, revisar la estructura de tenencia, ordenar la documentación legal y planificar la transferencia de forma gradual.

La planificación temprana también tiene importancia económica. En Israel, el impuesto de sociedades es del 23%. El impuesto sobre las ganancias de capital para una persona física es, por lo general, del 25% y, en ciertos casos, por ejemplo cuando se trata de un accionista sustancial, la tasa puede llegar normalmente al 30%. Por eso, incluso una diferencia de algunos puntos porcentuales en la estructura de la transferencia puede tener un impacto económico real.

La primera etapa de una transferencia intergeneracional

Una transferencia intergeneracional no empieza únicamente con un abogado o un contador. Primero, es necesario analizar si la propia empresa está preparada para la transición.

Conviene revisar varias cuestiones básicas:

  • Si uno de los hijos tiene interés en incorporarse al negocio
  • Si ese hijo ha adquirido experiencia de gestión o profesional adecuada
  • Si los clientes, empleados y proveedores lo conocen
  • Si existe un equipo directivo que pueda funcionar sin depender por completo del fundador

Si todas las decisiones de la empresa pasan por una sola persona, incluso una transferencia jurídica ordenada no siempre será suficiente. Por eso, es importante transferir conocimientos, delegar facultades, integrar a la siguiente generación en la gestión y construir un mecanismo de trabajo que permita que la empresa siga funcionando de manera estable.

La planificación de la transferencia de una empresa familiar

Una vez que la empresa y la siguiente generación empiezan a estar preparadas, comienza la etapa de planificación. Esta es la fase en la que los miembros de la familia y los asesores toman decisiones que afectarán la estructura de la transferencia, los aspectos fiscales y la forma en que se gestionará la empresa en adelante.

Además de la planificación empresarial y jurídica, también se trata de un proceso familiar. Las cuestiones de control, equidad, posición entre hermanos, remuneración de los hijos que trabajan en la empresa y expectativas de los miembros de la familia pueden generar dificultades. Por eso, una comunicación clara y una planificación ordenada son parte esencial del proceso.

  • Conviene transferir la empresa como donación o venderla a los hijos?

La forma en que se transfieran las acciones o los derechos sobre la empresa puede afectar aspectos fiscales, el costo fiscal de los activos o de las acciones en manos de la siguiente generación y las opciones futuras. A veces, una transferencia sin contraprestación se ajustará a los objetivos de la familia. En otros casos, una venta intrafamiliar, en condiciones adecuadas, puede producir un mejor resultado. Por eso, no basta con analizar el impuesto que se pagará en el momento de la transferencia. También es importante examinar qué ocurrirá si, en el futuro, los hijos desean vender la empresa, incorporar a un socio o modificar la estructura de tenencia.

  • Conviene realizar la transferencia de una sola vez o de forma gradual?

Incluso después de elegir el mecanismo de transferencia, es necesario decidir si se llevará a cabo de una sola vez o a lo largo de varios años.

Una transferencia gradual permite que la siguiente generación asuma su papel paso a paso. Así es posible asignar responsabilidades, evaluar el desempeño real y hacer ajustes cuando sea necesario. Para muchas familias, esta es una solución que reduce el riesgo y facilita la transición. El momento y la forma de escalonar la transferencia también pueden tener implicaciones fiscales y jurídicas. Por eso, es importante analizar cada caso según la estructura de la empresa, la composición familiar y los objetivos a largo plazo.

  • La estructura de la sociedad es adecuada para una transferencia intergeneracional de una empresa familiar?

Las empresas cambian con los años – se incorporan nuevas actividades, se crean sociedades adicionales, se adquieren bienes inmuebles o se desarrolla actividad fuera de Israel. Aun así, muchos empresarios siguen operando bajo la misma estructura jurídica durante muchos años.

Antes de una transferencia intergeneracional, es importante revisar si la estructura existente sigue siendo adecuada. Puede ser conveniente separar los activos inmobiliarios de la actividad operativa. También puede ser conveniente analizar una sociedad de cartera, un cambio en la estructura de tenencia u otros ajustes.

  • La distribución igualitaria entre los hijos es siempre la solución correcta?

Una de las cuestiones más sensibles es la distribución de la propiedad. En muchos casos, no todos los hijos están involucrados en la empresa en la misma medida. A veces, uno de los hijos lidera la actividad, otros trabajan de manera parcial y otro hijo no tiene interés en participar en la gestión. En una situación así, una distribución igualitaria de las acciones no siempre servirá al interés del negocio o de la familia. Puede generar disputas, dificultades en la toma de decisiones y una brecha entre quien realmente dirige la empresa y quienes tienen derechos iguales.

Por eso, conviene considerar soluciones adaptadas, como por ejemplo:

  • Distinguir entre derechos de gestión y derechos económicos
  • Una asignación diferente de acciones y otros activos familiares
  • Establecer mecanismos de decisión y acuerdos entre accionistas

El porcentaje de participación también es importante. Una persona que posea, directa o indirectamente, al menos el 10% de los derechos puede ser considerada un accionista sustancial a efectos fiscales. Esta clasificación puede afectar, entre otras cosas, la tasa impositiva aplicable en una distribución de dividendos o en una venta futura de las acciones.

Transferencia intergeneracional de una empresa familiar con actividad internacional

Cuando la empresa tiene vínculos con otros países, la planificación se vuelve más compleja. Esto ocurre cuando existe una sociedad extranjera, una filial, bienes inmuebles fuera de Israel o familiares que son residentes fiscales en otros países.

En esas situaciones, no basta con analizar únicamente la legislación israelí. También es necesario revisar la normativa fiscal de los países relevantes, los convenios para evitar la doble imposición, las reglas de residencia y, en algunos casos, cuestiones relacionadas con fideicomisos, control y gestión, o impuestos sobre sucesiones en determinados países. Una medida que parece adecuada en Israel puede producir un resultado distinto en otro país. Por eso, cuando se transfiere una empresa familiar a la siguiente generación y existe actividad internacional, es importante realizar una revisión amplia y coordinada.

Cómo coordinar un testamento, los estatutos sociales y un acuerdo de accionistas en la transferencia de una empresa familiar

Incluso cuando la familia ya ha decidido la estructura de la transferencia, el trabajo todavía no ha terminado. Es importante asegurarse de que todos los documentos jurídicos funcionen de forma coordinada.

En la práctica, con frecuencia se descubre que el testamento establece un mecanismo, el acuerdo de accionistas establece otro y los estatutos sociales de la sociedad ni siquiera se han actualizado para reflejar los cambios ocurridos con el paso de los años. Estas contradicciones a veces solo salen a la luz cuando la transferencia debe ejecutarse, y en ese momento corregirlas se vuelve más complejo.

Por eso, es importante revisar y coordinar lo siguiente:

  • El testamento
  • Los estatutos sociales de la sociedad
  • El acuerdo de accionistas
  • La estructura real de tenencia
  • Los acuerdos familiares relevantes
  • Los documentos de fideicomiso, si existen

En muchas familias, también conviene considerar la preparación de un protocolo familiar o de un documento de principios que ayude a regular expectativas, funciones, mecanismos de decisión y la forma de actuar en caso de disputa.

Comparación entre posibles métodos de transferencia

Alternativa

Ventaja principal

Riesgo o dificultad principal

Cuándo conviene considerarla

Transferencia sin contraprestación

Puede ser adecuada para una transferencia familiar natural

Puede generar implicaciones fiscales o una planificación futura menos flexible

Cuando los objetivos familiares y la estructura la respaldan

Venta intrafamiliar

Puede generar una regulación más clara del valor y de los derechos

Requiere una revisión cuidadosa de los términos de la operación y de sus implicaciones fiscales

Cuando se busca crear un marco claro y gradual

Transferencia gradual

Permite superposición y acompañamiento de la siguiente generación

Requiere planificación y gestión a lo largo del tiempo

Cuando se busca una transición controlada y reducir el riesgo

Datos numéricos a tener en cuenta

  • Impuesto de sociedades en Israel – 23%
  • Impuesto sobre las ganancias de capital para una persona física – por lo general, 25%
  • Impuesto sobre las ganancias de capital para un accionista sustancial – por lo general, 30%
  • Impuesto sobre dividendos para un accionista sustancial – por lo general, 30%
  • Accionista sustancial – quien posea, directa o indirectamente, al menos el 10% de los derechos

En conclusión, la transferencia intergeneracional de una empresa familiar es un proceso estratégico. No se limita a transferir acciones ni a preparar un testamento. Se trata de un proceso que exige analizar la estructura de la empresa, la preparación de la siguiente generación, las relaciones familiares, la documentación jurídica y las implicaciones fiscales. La planificación temprana permite construir el esquema adecuado, reducir riesgos, prevenir disputas y preservar la continuidad del negocio a lo largo del tiempo. Cuanto antes se inicie el proceso, mayores serán las posibilidades de tomar decisiones más precisas y de adaptar la transferencia a las necesidades reales de la familia y de la empresa.

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Cuando se trata de la transferencia intergeneracional de una empresa familiar, una planificación temprana y precisa puede influir de manera significativa en la estructura de la transferencia, en sus implicaciones fiscales, en la estabilidad del negocio y en las relaciones familiares a lo largo del tiempo.

Preguntas frecuentes

Cuándo conviene empezar a planificar una transferencia intergeneracional de una empresa familiar?

Conviene empezar varios años antes de la jubilación, para preparar a la siguiente generación, analizar alternativas jurídicas y fiscales y evitar decisiones tomadas bajo presión de tiempo o disputas familiares innecesarias.

No existe una respuesta única. La elección depende de la estructura de la empresa, de la identidad de las personas involucradas, de los objetivos de la familia y de las implicaciones fiscales presentes y futuras. Por eso, se requiere una revisión específica y temprana.

En esos casos, conviene analizar una separación entre derechos de gestión y derechos económicos y, en ocasiones, también mecanismos de equilibrio mediante otros activos o acuerdos entre los miembros de la familia.

Es importante revisar el testamento, los estatutos sociales de la sociedad, el acuerdo de accionistas, la estructura real de tenencia y cualquier otro documento que pueda afectar el control, la distribución o la fiscalidad.

La planificación fiscal puede tener un impacto significativo en el costo de la transferencia, en una futura venta de la empresa y en la estructura de tenencia. Por eso, es importante revisar estas cuestiones con antelación.

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